De puto, puta y otras puterías

putadeputoDurante la pasada Copa Mundial de Futbol se calificó como racista y discriminadora a la porra mexicana por gritar “puto” cada que el portero del equipo contrario despejaba. La Federación Mexicana de Futbol se vio amenazada con una sanción por lo que se argumentó que el grito no era un insulto, sino una costumbre de la afición que no zahería a ningún homosexual, por lo tanto no era resultado de la homofobia. La FIFA decidió no emitir sanción alguna.

Pero las costumbres las más de las veces dirigen los actos irreflexivos. No toda costumbre es sana ni tiene por qué seguirse. La palabra “puto”, “puta”, tiene una carga negativa y su uso siempre señala desprecio, coraje –odio–, desagrado y disgusto. En principio la palabra califica a una persona que recibe dinero a cambio de relaciones sexuales. Especialmente se usa para señalar a las mujeres que se dedican a la prostitución o a las que mantienen relaciones con más de un hombre. Por supuesto, es un insulto (no tengo conocimiento de alguna palabra que designe específicamente a los hombres que pagan).  Segundo, se llama “putos” a los hombres que gustan sexualmente de otro hombre. En este caso también es un insulto, pero doble. Por un lado se denigra al hombre en cuestión y por el otro a la mujer, pues se le llama puto en alusión a los ademanes “mujeriles”. Lo femenino se opone a lo masculino en términos de positivo y negativo: débil-fuerte, cobarde-valiente, no pensante-inteligente. El hombre de actitudes femeninas es un hombre cobarde, delicado, miedoso y de poco seso (la calificación guía un comportamiento que es peligroso, cuando se  exige pasar pruebas absurdas como matar, abusar o despreciar a alguien: “Eres puto si…”).

Por extensión, “puto” es aquel que no mantiene su palabra o que no se comporta como el clamor de su comunidad lo exige: “No seas puto” =“mala onda”, “mala leche”, “mal pedo”,  “mal plan”, “mal amigo”. El cariz de mal carga a las frases: “Puta suerte” e “hijo de puta”. Lo prometido y no cumplido no tiene valor: “¡Qué puto!”= “Poco hombre”, “no tengo ni puto peso”, “nos echaron a la puta calle”, “ni puta idea”. En todo caso la palabra se emplea para  designar un hecho o una persona que provoca disgusto o desagrado, lo cual puede ser algo que cuesta mucho: (una puta), que se nos hace muy complicado: “Puta prueba”, “puta vida”. Ese algo que costó mucho pudo haber sido satisfactorio: “Estuvo de puta madre”= estuvo muy bien. (Claro, cuando el cliente está satisfecho con los servicios sexuales que compró).

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